Retoños de la vida en las raíces del tiempo
borroso horizonte por donde caminan los años
llenos de sabiduría, de tiempo, de amores y silencios,
caminar lento por un ocaso gris, por un final sin fin.

¡Nacer! ante un llanto de alegría, el asombro
ante una nueva vida, tan tierna, tan vacía
hasta que con cada llanto, emoción y destino
¡se vayan llenando tus pasos…! qué alegría!

El primer abrazo, el beso, la ausencia
el primer amor que enloquece los sentidos
la rebeldía, la ilusión, la familia
pasos y pasos que caminar,
reconstruyendo la historia…que siempre te acompañara.

Las hojas secas del otoño
la mirada triste del adiós
los sueños prohibidos de Morfeo
el palpitar lento del corazón.

Y pasa el tiempo, escribiendo en hojas blancas
rojos instantes, rojos recuerdos
entre las grises horas del destierro
risas, llanto, pensamientos rotos.

Y sustentas tu mirada y sujetas tus pies
en las enraizadas raíces del ayer
¡y te tiemblan las manos!
y te besa una lagrima con su nombre.

¡Caen las hojas lentamente!, tan rápido!
que apenas aprendes a caminar
y ya estas tropezando,
rojos sentimientos se cubren con su piel.

Y se eclipsa la luna ante tus ojos
y recuerdas la juventud impetuosa
la flor que germinó en tu corazón
el amor de tu vida…toda tu vida…

Y amarillean los otoños
y reverdece la vida en sus brotes tiernos
y eres tierra y raíz
y eres tiempo consumido…

Hojas secas de un mañana, repetitivo e insistente
y miro al cielo buscándote…
y esta mustio mi último latido
mientras laten en el árbol de la vida…

Mil corazones iguales y distintos
y seguirán escribiendo esta historia, con un final sin fin
y seguiré caminando por la tierra seca
que será cuna y olvido…que será…

Mi caminar por el tiempo, siempre contigo, siempre
aunque hoy no estés a mi lado
aunque hoy me falte tu abrazo, un te quiero, tú te quiero
aunque hoy comience un llanto nuevo
mientras rueda una lagrima vieja, por mi rostro…

© María Luisa Blanco