foto en el cielo

De repente me odiaste
por haberte amado con el alma
por haber roto mí esperanza
con un te quiero, de lágrimas calladas.

De repente deje de ser la luz de tu alborada
y me olvidaste en una encrucijada
camino del olvido…

Desafiando al tiempo en mi corazón herido
desafiando a tus labios en un beso prohibido
cristales cortantes, sangran en mis labios.

Enmudecí la palabra, amarré el sentimiento
y me fui sin retroceder mis pasos
sin una despedida…
y el corazón sangrando boca abajo.

Maldición de sueños
señales del duelo
en la piel del desconsuelo.

De repente me odiaste y cerraste tus ojos
para no mirarme
acallaste latidos para humillarme
y levantaste las mano sobre mi aire
cortando mi respiración.

He olvidado los principios del amor
en el final de una despedida
he olvidado cómo acaricia el tiempo
que a su paso te va quedando rendida.

Sin memoria, sin alma, sin una vida que camina
hacia el ocaso de una luna partida
sin sus ojos de llanto
sin su sonrisa…

De repente asfixias lo sentido
y amagas sobre el escudo
que protege mi indolencia
dardos de veneno en mi inocencia.

De repente puedes irte
tan lejos que nunca alcance tus recuerdos
tan solo como un amor muriendo
en el fondo oscuro de la incomprensión.

Y maldice mi nombre en tus labios
que reniegue el corazón de tu pecho
que me olvide en las estelas del tiempo
mientras llora tu alma en el silencio.

De repente he dejado de existir
buscando la oscuridad de una noche
en un eterno amanecer
donde tú no dañes mis ojos
y mi alma te ame…sin mi querer.

Maria Luisa Blanco

Todos los derechos reservados

imagen cogida de la red

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