Etiquetas

Imagen

 

Amaneció la ternura en mis manos bañando mi inocencia

resplandores perdidos en los ojos

fugaces estrellas delimitando mi espacio

y me asfixio en un enjambre de locura.

Amanecieron las sombras abrazadas a mi cuerpo

resbalando esperanzas consumidas

un ayer o un mañana me traerá tu nombre

abriendo en mi carne mil heridas.

El amor amaneció en mis sueños

y no pude despertarle rozando mis labios en un beso

que se llevó el tiempo cobarde.

Amarrándome los pies, sesgando caricias

como torcidos laberintos en mi búsqueda

la boca grita silenciosamente

  aunque me doblegues no voy a vencerme.

Aún me queda por descifrar tus secretos

puedo deletrear tu silencio, pasajero

aprendí a manejar los hilos del tiempo, borrando cada sentimiento

que me hace cobarde en tu nombre.

Puedo decirlo sin parpadear los ojos

sin enrojecer mis mejillas

sin palidecer mis labios

un te quiero bajito apenas susurrado

desquebrajando a mi corazón enamorado.

Amanecí como un día cualquiera pisando inviernos

alumbré a la luna los sueños de su cielo

caí a un precipicio del miedo peleando con la cordura amurallada.

El verano resbala sin dejar calor en la mirada

un abrazo mitiga las penas del alma

y la soledad arranca palabras encadenadas

sin sentido ante el despliegue de tus alas.

Siénteme y comprende mi locura

acaricia una a una mis zozobras

cuando pienso en ti muero un poco

cuando te olvido soy prisionera de tus ojos

y languidece el amor bañado de ternura.

Donde no hubo nada, nada queda

lo que sembraste en mi dará frutos mañana

olvidando mi existencia

se durmió la ternura en unas letras

y el corazón me grita despierta.

Mª Luisa Blanco

Anuncios