Colgada de un precipicio, levitando sueños

en grises momentos donde reza el corazón

mirando un cielo vacío, un alma vacía

caída libre hacia ningún lugar

la palabra no llega,

 y el amor huye tan lejos de una mirada.

Sola,  y el viento que azota pensamientos

quizás siga pensando en el amor

o en la desilusión de haber amado

vaciando en lágrimas todo un océano gris.

A veces azul en el fondo de sus misterios

fríos y salados, mueren los momentos

y levito insultando al tiempo

que siempre me atrapa como una pesadilla

de la que nunca despierto.

Un vestido blanco, una muerte blanca

para volar sin miedo sobre está nada

sin labios que pronuncien palabras

sin besos que dejar en tus labios.

Sola, el viento y estos momentos grises

cubiertos de nubes grises

de corazones invisibles rozando mis mejillas

con la brisa del mar o mis propias lagrimas.

Ocultas como el pensamiento que estoy persiguiendo

por si acaso quiere acompañar éste instante

en el que cerrando los ojos, volaré

hacia el abismo de mi propia alma.

Si es que la encuentro en este paisaje

de tinieblas y un vestido blanco

alas para volar, huir de todo…

en ésta solitaria nada.

Gris y blanco desnudan corazones rojos

para morir en un suspiro roto

y levitar por tu memoria

quizás cuando mi vuelo se rompa

y yo me difumine, en gris….

Mª Luisa Blanco

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