¡SI AYER ME AMABAS TANTO!

¡Tan sola! entre estas paredes bulliciosas
ensordece el ruido en el alma
buscando miradas allá
donde el vértigo se esconde.

Caída rápida a ras del suelo
casi frenando un pensamiento
en tu rostro borroso
¡Si ayer me amabas tanto!.

Que se han descolocado todas las palabras
la mirada huidiza, casi escondida
sabiendo que el dolor se impregnó
en ese espacio reducido de latidos.

Tanto silencio acobarda, asusta
escuchando el grito de infinitas voces
como si fueran versos rotos
cómo si un abrazo perdiera la fuerza
en el abismo de mi pecho.

¡Soledad! enfermedad autoinmune
que se regenera
como el ave fénix que siempre vuela
resurgiendo de las cenizas.

Yo, sólo soy polvo o barro o sueños
o una mirada perdida en el universo
yo, sólo soy canción en labios mudos
y el silencio vestido de bullicio.

© María Luisa Blanco

¡AHORA!…NADA

Sin sentido giran las horas
se pierden los años entre las sombras
la vida camina siempre del otro lado
ése, al que nunca alcanzan tus pasos.

Una mirada que esconde un sentimiento
unas palabras que enraízan en la tierra
frutos de la desesperación,
en sus hojas secas.

Sinsentido amar pensamientos vanos
ilusiones resquebrajadas
en lágrimas rotas
tú del otro lado del abismo.

Yo batiendo mis alas para volar
conquistar el cielo, la libertad
olvidar que caminé desiertos
y se agrieto el corazón.

Ahora que sentir no puedo
ahora que no quiero despertar
en el mundo de los desengaños
¡Ahora! nada…

© María Luisa Blanco

ACARICIANDO EL RÍO

Photo by Ozge Karabal on Pexels.com

Son aquellos recuerdos de verano
cuando se colaba el sol por las rendijas
de un pensamiento, siempre para ti
bailando en tus labios las risas.

Con tus pies, acariciando las tibias aguas
de aquel arroyo cómplice
tu vestido blanco, transparente
tu cabello al aire, ¡Tan seductora!

Te abracé, con todo el amor de mi alma
desnudé lentamente tu corazón en llamas
tímidamente besé tus labios
hasta juntar el cielo y la tierra
en nuestro lecho de flores frescas.

Aquellos veranos con sus margaritas
el cantar de las chicharras
el trigo dorado
yo, amándote con delirio.

Promesas sustentadas en el tiempo
en este capricho de horas
fuiste el rayo de sol
cuando dormían las auroras.

Siempre te llevo conmigo
cada verano que pasa…
fingiendo que te olvido
pero aún te amo, ¡Siempre te amé!

Sin hora, lugar o estaciones del año
tus pies traviesos, acariciando el río
tu boca llena de besos
la mía, de suspiros…

© María Luisa Blanco

PALABRAS QUE OLVIDAR

Solo son palabras, como navajas
que rompen el aire de un suspiro
taladran al corazón de frío hielo
sólo son palabras que asesinan.

La mirada se queda ausente
la mente en silencio, muy callada
se apaga la hoguera de tibios latidos
y sientes o no quieres sentir nada…

Con la soledad metida en la mochila
camino hacia ningún lugar
palabras que matan como balas
cada sentimiento de la palabra amar.

La vida solo son palabras
que hay que demostrar
caminos indecisos que pensar
con el corazón, témpano de hielo.

Sólo quedan palabras que olvidar.

© María Luisa Blanco

¡CÓMO EXTRAÑO EL AYER!

Aquellas noches de verano
de conversaciones desnudando al cielo
descolocado el universo, juntos
en lo más alto de un sentimiento.

La noche caía sobre nosotros
con la suavidad de un pétalo de rosas
tus labios sedosos
tus besos casi prohibidos
jóvenes adolescentes, atrevidos.

La casa que aún guarda los secretos
el amor que aún siento y callo por dentro
la vida que deshizo sus nudos, dejándonos enredados
en un paraíso de recuerdos del pasado.

El agua con su susurrar lento
acelerando nuestros latidos
promesas hechas en el silencio
bajo la cara inocente de la luna.

Parece que todo se ha detenido
pero el camino ha sido largo
nuestras horas se han quedado dormidas
en el cosquilleo de tus labios.

Recordando cada gesto y recuerdo
que acuna la noche entre sus brazos
¡Cómo extraño el ayer!
quizás solo a ti y el brillo de tu mirada.

© María Luisa Blanco

Me Quemas en la Sangre

Etiquetas

Espiral serpentina
la ganas se despierta
caliente escalofrío
largo la espina dorsal.
El Eros se inflama
fiebre que consuma
y devora cada pudor
en el ardiente delirio

Delirio que recorre la piel
en la hoguera de nuestros instintos
cierra los ojos y déjate llevar
por los placeres del averno
tú faro erecto, alumbrando mi cueva.

Yo languidezco en este fuego
que enciende la piel
y penetra la carne
con esplendida impetuosidad.
Rio bullente llena
el vivo deseo
desborda de los diques sutiles
de mis venas

Languidece con la llama encendida
emerge en el mar de mis fluidos.
Navega con ímpetu, bastión de mi deseo
desborda tu esencia, enloquece mis gemidos
llévame a lo eterno en lo más hondo de un suspiro.

Me quemas en la sangre
enciendes fuerza incesante en mí
juntos gozamos
de este sublime incendio.
Explotando en la luz cegadora
de un orgasmo.

Enciendes mi fuego constantemente
la sangre de mis venas lava ardiente
penetra sin miedo no demora
hasta morir extasiados de placer.
La noche es larga y el fuego no se extingue
ámame hasta el amanecer, entre orgasmos.

© María Luisa Blanco & Greg D

NO PIENSO CAMBIAR

Si no gesticulo palabras, quizás
me dejaréis estar en vuestro mundo
si no muestro mi yo caduco, quizás
pueda caminar a vuestro lado
¡Quizás! la libertad tiene un precio muy caro.

Si paso por vuestro lado como un suspiro
y ni siquiera el viento de un te quiero os despierta
entre la niebla camina la impaciencia
entre los ríos se revuelve la lluvia.

Todo continúa o se detiene mirando al cielo
con sus algodones dulces en movimiento
estrellas fugaces sin deseos
o noche cerrada en la oscuridad.

Quizás si pasara como quien no pasa
sin hacer ruido, casi sin esperanzas
si la locura fuera la cura de todas las magias
quizás, si buscarán un poco más profundo
alguien sabría quién soy…

Pero no importa…no pienso cambiar.

© María Luisa Blanco

AYER…

En ese rincón polvoriento
agrietado y gris por el tiempo
unas escaleras esperando
tus pasos de ayer…nuestros sueños.

Tus zapatos de baile abandonados
las sombras acariciando la ausencia
nada existe fuera de mi memoria
y dentro solo el vacío.

Una historia desconocida
una juventud alejada de hoy
el tiempo marcando
el vals de las despedidas.

Ya no se oyen las risas
crujen las paredes en lágrimas no escritas
sigue nuestro universo, escrito en el silencio
y nosotros buscándonos…

En cada ruido que pronuncia el viento
nuestros besos, hoy polvorientos
nuestro rincón de la felicidad
ayer…siempre.

© María Luisa Blanco

EN LA MEMORIA DE NADIE

Empieza borrando tu imagen del espejo
dejando al corazón solo sin recuerdos
¡La vida! esa realidad cimentada entre sueños
hasta que se secan las raíces de tu árbol.

Escrita bajo el barro y la lluvia
cual pájaro sin alas ni carisma
flores cerradas en su estigma
borra la mirada del pasado.

¡Camina! como si ya no existieran los pasos
desordena con rapidez el tiempo
que te deja hechizada y rota en el silencio.

Cambia tu locura por el ropaje de los necios
que no quede ni rastro de sentimientos
¡Miéntete! cuando digas te amo
que ni una lágrima se asome a tus ojos.

Arcilla, principio de la nada
borra tu esencia, solo borra
cada recuerdo que te llevan camino a la felicidad…

Y pasó la vida dejándome sola
en la memoria de nadie…
sin respuestas, shhh, shhh, shhh.

© María Luisa Blanco

MIENTRAS TE MIRO

Intensa la mirada, brillante
como polvo de estrellas o diamantes
¡Intenso el sentimiento! escrito en tus retinas
azul como el vuelo de las mariposas.

Resplandece el cielo, calla secretos
el mar del silencio, duerme
quizás acunado en un pensamiento
en ese mirar
que hace temblar todos los cielos.

Vuela, que tus alas sean los pilares de tu fuerza
que no exista la debilidad en tus arterias
¡Libre! como un beso furtivo en tu boca
hechizo de momentos, ¡Inúndame de tu mar!

Rompe el viento con tus alas
encrespa el mar con tus pasiones enfrentadas
decide tú por ti
apaga la luz y al despertar…

Que todo siga en calma, mientras te miro
con el amor que me provocas…
tan azul, tan tierno y mío
vuelo de mariposas, latidos de colores
en un beso de libertad…

© María Luisa Blanco